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Siempre supe las intenciones de nuestra noche juntos, sabía que nos traería consecuencias en el futuro, sabía que lo quería tanto como él. Tal vez lo quise aún más, nunca me había sentido tan desesperado por nada, en ese hermoso caso, por nadie.
En el fondo, tenía ese miedo si era solo una aventura. Que después de esa noche me dejaría, pero dijo que no lo haría.
Julián detuvo el beso áspero y comenzó una calma. Mi piel estaba en su dedo del pie, era un gemido imposible de controlar.
Me a