Ilse sentía ganas de volverlo a besar, tal vez las hormonas a su edad estaban bien potentes, pero ella no podía hacerlo, estaba fuera de su casa, si Lorena salía sin dudas la mataría, pero de igual manera Frederick tenía que hablar con ella
-Ilse ¿esta lista? - Dijo Frederick ya que vio a Ilse perdida en sus pensamientos.
- ¿Del odio viene el amor? –Se dijo para sí misma, pero Frederick escucho lo que ella había dicho
- ¿Cómo? -Pregunto
-Oh, disculpa no era mi intención hablar fuerte. –dijo y s