11. Te vas a quemar...
Al llegar a ella la tomo de el brazo haciéndola caminar más despacio, Leonel era un hombre alto de complexión ejercitada, Dayana llevaba botas de tacón así que estaban al mismo nivel, el se acercó a su oído.
— ¡¿Que demonios hiciste hermana?!
El le hablo muy bajo con los dientes apretados, Dayana se liberó de su agarre, acomodo su ropa y entro a una tienda de vestidos.
— Estaba enojada, quizás me dejé llevar solo un poco, después me sentí un poco mal por lo que hize pero lo pensé bien y Edgar