El sol se escondió más. Oscureciendo incluso el gran patio. Tornándolo de un color opaco. Elizabeth la jaló, haciendo que pisara la grama, limpia y bien cuidada, con sus zapatos viejos y sucios. Ese tipo de hierba no se encontraba en su pueblito; por lo tanto, al caminar, la sintió dura y desigual. Perdió el balance. Dio pasos inestables hasta el punto de quedar cerca del suelo.
Hasta que una mano la ayudó a estabilizarse - Ten cuidado - Elizabeth la levantó - estas hierbas pueden hacer que te