Le llevó un tiempo tener el valor para tomar otro bocado - Cualquier cosa que no te agrade no dudes en decirme - María la miró rígidamente - con gusto pediré que te lo cambien.
Le costó demasiado tragar; ya que temía hacer mucho ruido al hacerlo. Mientras los cubiertos tintineaban a su lado, con Elizabeth comiendo sin problema, mostrándole una sonrisa en todo momento. María movía el tenedor como si tomara comida a escondidas. No llegó a acabarse ni la mitad del alimento en su plato, cuando Eliz