Mientras Camila observaba la televisión y escuchaba con atención lo que decían sobre Julián en las noticias, la puerta de la habitación se abrió, era Silvia, quien tenía una expresión sombría y una manchas diminutas en tonos rojizos cerca del pecho.
Camila se levantó de su sitio olvidándose por completo de la televisión y de Julián, sabia que esas manchas debían ser lo que ella estaba sospechando, pero Silvia no parecía estar herida. Camino hasta el baño y Camila la siguió con la mirada, fue en