—¿Qué diablos está pasando?—susurro Francisco a su asistente al sentir como las miradas de cientos se posaban sobre él, esperaba algo así, pero en su cabeza lo había imaginado diferente, con sonrisas y algarabía, pero lo que descubrió fue que la gente lo miraba con cierto desprecio, escucho sonidos como de susurros, pero no logro descifrar que era lo que decían acerca de él o al menos por como lo miraban pensó que hablaban de él.
—No lo sé señor—expreso el otro—lo averiguaré enseguida.
Su asist