El Despertar del Noble Caído
La noticia de la traición y la deshonra de la familia De Córdoba cayó sobre la bodega abandonada como un trueno. El joven mensajero, con el rostro pálido y la respiración entrecortada, se desplomó en la entrada, sus ojos llenos de terror. La marea de los rumores, que yo había desatado, había chocado contra un muro de traición, un muro erigido por la princesa consorte, Isabel, y su padre, el Conde de Valois.
—El Rey ha dado una orden —murmuró el mensajero, su voz un s