El Concilio de los Nobles
La abolición del sistema de sacrificios por sorteo y la purga de los funcionarios corruptos habían enviado ondas de choque por todo el reino. El pueblo, antes oprimido, sentía una nueva esperanza. La nobleza, por el contrario, se agitaba, susurrando conspiraciones y maquinando la caída de la "Reina Plebeya".
En la sala del trono, Kaida, con el códice de las visiones en sus manos, se enfrentaba a su siguiente desafío: unificar el reino. Conan, Orlo y Gonzalo, sus pilares