Mi tranquilidad se basaba en que aquella prueba de ADN podía demorar meses. Teníamos la vida de poder agilizar todo el proceso, pero decidimos tomar el más largo. Al menos así podía mantener a Harold más tiempo alejado de mi hija y de mi.
Aziel y yo habíamos contratado a una enfermera capacitada para cuidar de ella en casa mientras ambos trabajábamos.
Había aplazado mi plan para Lucero y Marlon. Sabía que ambos seguían un poco distante por decisión de mi amiga.
Sabía perfectamente que morí