Mundo ficciónIniciar sesiónEl día comenzó con un cielo de primavera cálido, de esos que invitan a creer que todo va a estar bien. Aitana se puso su bata de trabajo y eligió un vestido suelto, cómodo, de algodón. Había empezado a notarse con más claridad su embarazo. La curva de su vientre ya no podía disimularse bajo ropa holgada, y caminar empezaba a requerir pausas. Pero aún se resistía a pensar en sí misma como "la embarazada". Quer&







