Dylan le dio un beso rápido en la frente. Fue breve, pero suficiente para que su corazón diera un vuelco.
—Eres realmente hermosa, Camila—dijo con suavidad. Era un cumplido que había escuchado de otras personas, pero en su voz se sentía especial, diez veces más significativo.
—G-Gracias—respondió ella, todavía sorprendida.
Dylan le acarició el rostro y le dio otro beso en la frente. —Para nuestra primera cena romántica, ¿comemos?—preguntó con una sonrisa.
Camila asintió, devolviéndole la sonris