Trago el nudo en mi garganta. Mamá está hablando en serio ahora mismo, y la culpa es toda de Martín. Solo quería liberar un poco del estrés que siento, no cambiar realmente la fecha de mi boda. —¡Uf! Tranquila, mamá. No voy a retrasar nada. Me estás asustando con esa mirada—, le digo mientras respiro hondo. —Hoy me casaré, lo prometo. Tú podrás caminar conmigo por el pasillo, como siempre soñamos. Solo quiero decirte algo…
Agarro la falda de mi vestido y miro a mi madre y a Martín. —Estoy muy f