—¿Qué tal esto? ¿Vas a responder a todas las preguntas que te haga, trato? —Sonrío ligeramente, alejándome un poco de Dylan y cruzando los brazos sobre mi pecho.
—Camila, ¿qué estás haciendo? No tienes que alejarte de mi —se queja Dylan, a lo que hago caso omiso. No creo que pueda concentrarme cuando está tan cerca de mí, especialmente después de escuchar todo lo que dijo.
Amo a Dylan, pero mi corazón no está listo para tanta dulzura. Se ha vuelto más dulce que la miel, y estoy haciendo todo lo