“Anderson”
Cuando me detuve frente a mi casa noté que Giovana estaba nerviosa, se frotaba las manos y estaba muy callada. No pensé que se pondría nerviosa, pero lo estaba.
—Oye, fiera, ¿qué pasa? —Le sostuve la mano antes de salir del coche.
—¡Estoy nerviosa! Quiero mucho que tu mamá y tus hermanos me quieran. —Su sinceridad era algo que yo apreciaba mucho.
—¡Les vas a encantar! —Yo estaba seguro de que conquistaría a mi mamá fácilmente. Ella me dedicó una sonrisa hermosa, con los ojos brill