"Fernando"
Llegué al hospital y me extrañó el hombre gigante de traje negro en la esquina de la recepción, miré a Hana y tenía lentes de sol. Me paré frente a ella y la miré fijamente. Ella suspiró y se quitó los lentes, revelando un moretón y el ojo hinchado.
—Pero ¿qué fue eso? —pregunté perplejo.
—Un recuerdito de mi exnovio. Ese cretino, aunque esté preso, mandó a un amigo a darme una paliza. —reveló Hana y su voz era de pura rabia.
—Hana... Dios mío. —Ni sabía qué decir—. ¿Y quién es él