"Leonel"
Pasé el día siendo bombardeado de malas noticias y ahora ese abogado mediocre sentado frente a mí ni sabía por dónde empezar a resolver mis problemas.
—¿Para qué te pagué todos estos años? —Golpeé la mano en la mesa. —¡Ni siquiera puedes darme una solución para mis problemas!
Estaba sin una pizca de paciencia cuando sonó mi celular. No reconocí el número y no contesté, pero el teléfono sonó de nuevo y seguramente no dejaría de sonar mientras no contestara.
—Aló. —Contesté y me froté