"Anabel"
Estaba sentada en un rincón de esa sala en la delegación, esperando para dar mi declaración y, antes de venir aquí, ya había pasado por el médico forense que tomó las fotos y evaluó mi cuello. Pero estaba inquieta, sabía que Leonel, mi padre, llegaría pronto y no quería verlo. Pero, por otro lado, sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarlo.
—Bel. —Don llegó y vino hacia mí. —Está allá afuera con Irina. No sales de aquí mientras él esté ahí.
—Don, no puedo huir de él para siempre. —Argumenté.
—Pero no necesitas enfrentarlo hoy, Ana. —Rick estaba abrazándome y me sugirió.
—Pero tal vez sea mejor, aquí estoy segura. Estoy con todos ustedes y la policía. —Estaba pensando y ya era hora de dejar de tenerle miedo a ese hombre.
—Gente, Ana necesita enfrentar a ese demonio. —Lisandra se acercó. —Nunca se va a sentir realmente segura si no lo hace. No es una pobre niña asustada. Es una mujer, dueña de sí misma y que necesita tomar las riendas de su vida.
—¡Gracias, Lisa!