"Patricio"
Lisandra trataba de debatirse bajo mí, pero la mantenía en su lugar, con cuidado de no lastimarla, pero sin dar espacio para que saliera corriendo.
—¡Suéltame! —Golpeó con el puño cerrado mi pecho.
—No puedo, solo tienes sujetador puesto y ¡de ninguna manera otro hombre va a poner los ojos en lo que es mío! —Respondí y le di otro beso en el cuello.
—¡Yo no soy tuya! —Se quejó.
—Ah, sí lo eres, puedes estar enojada, pero eres mía. La forma como tu cuerpo reacciona a mí lo deja bie