"Manuela"
Cuando mi padre y mi hermano llegaron, sus reacciones fueron muy parecidas a la de mi cuñada. Me miraron perplejos y mi padre tenía lágrimas en los ojos.
— ¿Nadie va a darme un abrazo? —puse las manos en la cintura y reclamé, pues los dos estaban plantados frente a mí mirándome.
— Manu, ¿qué te pasó? —preguntó mi hermano y finalmente me abrazó, muy fuerte.
— Una amiga me ayudó a renovar mi imagen. ¿Qué te parece? ¿Me veo bien? —dije toda animada y di una vuelta sobre mí misma.
— ¡