"Samantha"
Al acercarnos al vehículo y ver quién era la conductora, mis piernas casi flaquearon, sentí un nudo en el estómago y tuve que parar y respirar profundo para no vomitar. La conductora estaba cubierta de sangre y fragmentos de vidrio.
El carro era conducido por Isabella que, con seguridad, estaba sin el cinturón de seguridad, pues con el impacto del choque, salió volando por el parabrisas y su cuerpo quedó mitad sobre el capó arrugado del carro y la otra mitad dentro del carro. Había