“Alessandro”
Estacioné el carro en el estacionamiento de la empresa. Estaba ansioso, tan ansioso que hice todo el recorrido en silencio. Catarina me miraba desconfiada todo el tiempo. Cuando abrí la puerta del auto para que bajara, la jalé de la mano para un beso y le dije:
—Estoy muy feliz de que finalmente hayas decidido volver a trabajar conmigo.
Ella sonrió y me besó de nuevo.
Le había pedido a Patricio que reuniera a todos en la recepción de la presidencia para que yo anunciara el reg