“Alessandro”
Escuché a mi amigo al otro lado de la línea con una voz nada alegre.
—Perdón, hermano, ¡pero te necesito ahora!
¿Qué pasó ahora? Colgué el teléfono con un suspiro, le di un beso rápido a Catarina pidiéndole disculpas y ella bajó de mi regazo. Cuando salimos de la oficina, la escena que vimos fue tragicómica.
—¡Qué mierda es esta! —grité furioso.
Celeste estaba encima de Samantha, quien estaba tirada en el suelo. Celeste le jalaba el cabello y la abofeteaba, mientras Samantha forcej