CAPÍTULO 67. Del amor a la rabia
CAPÍTULO 67. Del amor a la rabia
Maggie tenía a Joy dormida en brazos, y aunque el cuerpo le dolía y el cansancio la tenía al borde de la rendición, no podía dejar de mirarla. La bebé tenía los puñitos cerrados y la boquita apenas entreabierta, respirando con un ritmo sereno, como si nada malo hubiera pasado jamás.
—¿Y la operación? —preguntó Maggie sin despegar la vista de su hija—. ¿Salió todo bien?
Jackson, que estaba sentado a su lado en la silla, con una mano sobre la suya, asintió despaci