CAPÍTULO 21. Sin arrepentimientos
—*—HAWK—*—
El latigazo me sube por la espalda y casi puedo sentir cómo mis pupilas se dilatan. Todo en mí se paraliza, incluyendo mi respiración, y los ojos de Joanne se clavan en los míos, dejándome mudo.
¿Que le pregunte si quiere…? ¿Se volvió loca?
Paso saliva y miro hacia otro lado, mientras mi pecho sube y baja violentamente. No puede ser que me esté diciendo eso… ¡justo ahora! ¡Justo en medio de este desastre!
—No sabes lo que estás diciendo… —gruño pero mis dedos se hunden un poco más en