Capítulo 53. Chantaje.
Victoria cerró los ojos. Podía verlo. Podía ver al Bruno, confiado, expansionista, delegando en el hombre que consideraba su hermano. Podía ver las pilas de documentos, la firma arrogante al final.
—Si eso sale a la luz —continuó Rogelio, saboreando cada palabra—, la Torre Reforma no se cae físicamente, pero su reputación, su valor, su legitimidad… se hacen polvo. Y Bruno no va a ir a la cárcel por fraude, va por negligencia criminal. Por firmar a lo tonto, por no supervisar. Por ser un líder t