“Manuela”
Parecía que las cosas por fin se estaban calmando. Llegué a casa ayer después de la universidad y Flávio me estaba esperando con la orden judicial en la mano; por fin se había divorciado. Sabrina era cosa del pasado, solo un mal recuerdo.
Pero él estaba de guardia el sábado y yo pasaría el día sola. Aprovecharía para prepararme para la semana de exámenes de la universidad. Era media tarde cuando el portero me llamó para avisarme de que tenía una visita, alguien a quien no esperaba y q