Flávio
—Miré a Manu con cierta desesperación. Estaba seguro de que después de esta conversación me dejaría. Sentía el corazón destrozado por la tristeza al saber que la estaba perdiendo. Le mentí cuando no quería mentirle. Omití cosas importantes de mi vida cuando debería haber sido franco, honesto y directo con ella. Lo peor es que yo no era de mentir ni de omitir cosas, pero me aterraba la idea de que me dejara, y ahora mi peor pesadilla se estaba haciendo realidad.
Me preguntó por qué, con esos ojos color caramelo, oscuros y pesados como una nube en medio de una tormenta. Quería tocarla, pero no me atreví. Quería que me perdonara, pero lo dudaba. Quería volver atrás en el tiempo y no haber hecho tantas cosas, pero era imposible. Tenía tanto miedo de perderla que no pensé que pudiera pasar algo mucho peor, no pensé que pudiera lastimarla, y la lastimé, y eso fue peor que perderla porque no soportaba verla infeliz.
—Manu, yo… —Cerré los ojos y respiré hondo, abriéndolos de nuevo pa