Manuela
—Vi a esa mujer subirse al taxi y marcharse, pero mis problemas estaban lejos de terminar. Miré a mi alrededor y parecía que todos esperaban que dijera algo, pero por suerte Melissa me entendió sin necesidad de que hablara.
—Llavero, ¿verdad? ¿Vas a hacer lo mismo que yo? —Melissa me miró fijamente, como buscando cualquier rastro de duda. Comprendió desde el primer momento lo que ya había decidido. Desde el día en que nos conocimos, Melissa se convirtió en algo más que una amiga; era c