133. Eso es lo único que me importa.
El estallido del vidrio rompió la calma de la estación y el eco del disparo recorrió el enorme salón con una fuerza que hizo que varias personas gritaran antes de buscar refugio detrás de las columnas. La escena cambió en un instante. El murmullo de los viajeros dio paso a una carrera desordenada hacia las salidas, mientras el sonido de los pasos y el metal de los casilleros vibrando componían una confusión difícil de seguir.
Marcelo reaccionó antes que cualquiera.
Con un movimiento rápido se c