105. Estás lista.
La tarde avanza con una lentitud que se siente artificial, como si el tiempo se estirara justo antes de un punto clave, y mientras me preparo para salir, cada movimiento adquiere un peso distinto, desde la elección de la ropa hasta la forma en que recojo el cabello, porque entiendo que hoy no solo importa lo que diga, sino también lo que proyecto, lo que dejo ver, lo que decido ocultar.
Adrián me observa desde el marco de la puerta, con esa atención silenciosa que ya reconozco como una forma de