Te conviene venir conmigo...
Fueron las dos semanas más hermosas de Alexander y Samantha, disfrutaron de un buen relax y ya ella se sentía lista para tener a su segundo bebé, realmente se sentía plenamente feliz de haberse convertido en una mujer casada.
Ya no estaba asistiendo a la oficina, Alexander le había pedido que descansara, que estuviera tranquila para concentrarse en las últimas semanas que le quedaban a su bebita en la panza, decidió hacer caso y buscar lugares para comprar los últimos detalles del vestuario de