Perspectiva de Cloe
El despertar no fue como las veces anteriores. No hubo esa sensación de parálisis, ni el recuerdo inmediato de la pesadilla de Michelle persiguiéndome por los pasillos. Esta vez, el despertar fue lento, como si emergiera de las profundidades de un océano negro hacia una superficie llena de luz blanca. El olor era el mismo: antiséptico, jabón industrial, el aroma neutro de la muerte y la vida coexistiendo bajo un mismo techo.
Abrí los ojos. La luz del techo me cegó por un seg