Perspectiva de Cloe
El sol de la mañana entró con una agresividad metálica en la habitación. Dominic se había ido temprano, dejando el lado de la cama frío, pero el aire aún conservaba el rastro de su confesión y de sus labios sobre mi vientre. Mi mente era un campo de batalla: las imágenes de la cabaña chocaban con la realidad de los pasillos de mármol de la mansión. ¿Quién era yo? ¿La rebelde que amaba al "hermano equivocado" o la mujer que Michelle juraba proteger?
—Cloe, amor, despierta —la