Mundo ficciónIniciar sesiónMe preparé una mochila con ropa antes de salir a la casa de Gabrio, preparada por si me invitaba a dormir otra vez o a zambullirme en su pileta, en realidad deseaba que me invitara a quedarme, tenía que admitir que me gustaba más estar con él que en mi casa.
Cuando llegué me atendió Hilda, que se puso feliz de verme y saltó a mi alrededor como un perrito feliz.<







