Mundo ficciónIniciar sesiónMi padre no tenía aspecto de sentirse especialmente incómodo, teniendo en cuenta que él y mi madre eran los únicos humanos allí presentes. Bueno, ellos y Luna, aunque Luna era como una más en la manada, de hecho.
Miré a mi alrededor. Roman y Valentín estaban sentados en un extremo de la mesa, con sus ordenadores portátiles de gama alta (por no decir altísima) mientras que en el resto de la mesa estaban la mayor parte







