Mundo ficciónIniciar sesiónMi padre no tenía aspecto de sentirse especialmente incómodo, teniendo en cuenta que él y mi madre eran los únicos humanos allí presentes. Bueno, ellos y Luna, aunque Luna era como una más en la manada, de hecho.
Miré a mi alrededor. Roman y Valentín estaban sentados en un extremo de la mesa, con sus ordenadores portátiles de gama alta (por no decir altísima) mientras que en el resto de la mesa estaban la mayor parte de los lobos y mis padres. Nolan, Tim, Desirée y Luna estaban siguiendo las negociaciones desde el sofá, como en un segundo plano. Sally y las dos lobas jóvenes estaban abajo. No le había explicado a Jan nuestro pequeño conflicto, porque daba aquello como algo ya del pasado. Seguían mirándome como si fuera un bicho raro, algo que en el fondo soy, para qué negarlo, pero no habían vuelto a cuestionar mi autoridad. Ni a decirme cosas f







