Mundo ficciónIniciar sesiónCaminamos en silencio por los pasillos, una al lado de la otra y esa carencia de palabras no se me hacía para nada incómodo, más bien me daba una sensación plácida de calma.
Llegamos a una zona descubierta con algunos bancos de piedra entre cuatro palmeras que apenas ocultaban los rayos del brillante sol de principios de septiembre.
Saqué un bocadillo cuidadosamente envuelto de mi mochila y sonreí al ver un post-it sobre la servilleta de papel, dentro del envoltorio de papel met







