Pasamos el resto de la mañana en casa.
Jan había reunido a Ned y Hang mientras Desirée y los mellizos fueron a buscar con el todoterreno de Jan a Luna.
Me senté con Jan en el sofá, mientras analizaban nuestra situación.
Era como ver nacer una empresa desde cero.
Seguir viviendo en la reserva de Sita nos proporcionaba la seguridad de las patrullas que recorrían el territorio y, además, la autorización de poder mantener los trabajos que tenían dentro de ella.
Sally aún estaba estudiando en un cole