••Narra Connor••
Su llanto.
No había sonido que me provocará más escalofríos que su llanto. Ni siquiera yo cuando me convertí en su monstruo hace diez años, lloró de esa manera incontrolable.
Apenas vi al hombre encima de ella, tocándola, gritándole y forzándola, no dude en disparar. Nunca había matado a alguien. Al menos no directamente. Pero en ese momento, con mi visión enrojecida por la rabia y la preocupación, lo último que me importó fue arrebatarle la vida a ese infeliz que lastimab