El hombre al cual consideré bueno conmigo porque me ofreció un lugar de trabajo cuando nadie más me aceptó, en realidad… no me estaba ayudando. Me estaba depredando. Me vio como un objetivo fácil por ser indocumentada, menor de edad, forzada a una vida de trabajo para salir adelante.
Mientras que yo luchaba por un futuro mejor, para llevar comida a mi casa y seguir compartiendo con mi padre… Él me veía como su oportunidad de arruinarme, de joderme la vida para satisfacer sus deseos carnales.