—Camila, Miranda, Natalia, Sophia —Tachado, tachado y tachado.
No eran malos nombres, pero a todos le faltaban algo.
—¿Celia? —Le pregunté a la bebé, pero enseguida fruncí el ceño, negando con la cabeza—. No, Celia suena muy parecido a Cecilia y no quiero que te relacionen.
Tenía que escoger un nombre. Para algunos era sencillo, solo tomaban cualquier nombre y se lo colocaban. Pero un nombre es la representación de una persona, lo acompañará toda su vida. Escuela, entrevistas de trabajo,