“Será mejor que guardes silencio. Te estamos vigilando”.
¿Estamos?
Prácticamente me acababa de admitir que no es un trabajo independiente.
Mis dedos se movieron por si solos en el teclado: “¿Qué es lo qué quieres?”
No podía apartar los ojos de la pantalla. Esperaba una respuesta, al menos ver los tres puntos que indicaba que estuviera escribiendo, pero nada.
Era como si esa persona me quisiera matar de angustia.
—¿Qué tanto ves en ese celular? —La voz de Connor llegó a mi lado.
Me s