La mañana se deslizó en la mansión con una serenidad que contrastaba con la intensidad de la noche. Jade se despertó en su antigua habitación, el cuerpo relajado y el corazón ligero. Una sonrisa se extendió por sus labios al recordar los momentos compartidos con Hywell: la música, los susurros, la pasión que los había consumido. El espacio a su lado en la cama estaba vacío y frío, pero la huella del calor de Hywell parecía perdurar en el aire.
Se estiró, sintiendo la memoria de su toque.
La noc