9. Alessandra
Otra vez Dylan lo hizo. Me dejó ahí como si nada y se marchó.
Todos estaban pendiente cuando salí del baño. Yo me despedí y me marche a mi casa.
Cómo puede comportarse así, como logra confundirme tanto. Intento alejarlo, pero se acerca, respira, me habla y ya caigo nuevamente.
Hoy no quiero hablar con nadie. Suerte y no veré a Bruno. Lo he llamado antes y le conté en dónde estaría. Él se lo tomó bien, por supuesto, así tendría más tiempo para su trabajo.
Al entrar a casa, me llama Mil