Después de colgar la llamada con Dafne, Rubén le advirtió a las chicas que su exnovia mentía.
—Tenía el timbre de voz propio de cuando descubrí que estaba coqueteando con mi hermano. No sabe mentir, o, mejor dicho, cuando lo hace le chilla la voz y es un rasgo que ya le reconozco.
—¿Pero qué fue lo que te dijo? —preguntó Emily.
—¿Qué crees, Emi? —contestó Rubén— Que no sabe nada de mi hermano y que, por el contrario, también lo está buscando.
—¡¿Para qué se supone que lo está buscando?! —quiso