Mundo ficciónIniciar sesiónComo hubieran previsto, Estefanía, desde la hora del desayuno, estaba ya hablando de lo que tenían que hacer para la boda de su hija.
—Es que por esa, y no otra razón, vine a pasar estos días contigo —dijo la mamá de Emily mientras calentaba unas arepas en la estufa—, pese a que fuiste muy desconsiderada y no me dijiste nada, chiquita. Tuve que enterarme por tus r







