Mundo ficciónIniciar sesiónComo si estuvieran en la sala de un tribunal, Estefanía dispuso el lugar en donde cada uno debía sentarse. Ella presidiría, como juez, sentada en el sofá del centro, con Javier, el acusado, sentado en el sillón de su costado izquierdo y su hija, como la demandante, estaría en el sillón de la derecha. Marge, en su papel de testigo, se sentó al frente.
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