Con el paso de los días, Avery empezaba a sentirse más ansiosa y nerviosa, y todo se debía a que no había vuelto a ver a Jolie rondando por la oficina. Si bien le había dicho que estaría recopilando toda la información posible para hundir en la cárcel a Ivanna, una pequeña parte de sí dudaba y era la que la mantenía con el corazón en la mano.
Esos deseos fervientes de ser libre para siempre hacia que no tuviera paz siquiera cuando estaba entre los brazos de Jeray.
Él era su balance, era quien l