Un mes después.
Máximo.
El gran salón estaba lleno de mis vestidos, Delfina estaba en su elemento: buscando un vestido para Ada y Eva mientras nos servían champagne; Eva hacia caras de desagrado apurada por salir, la tenía vigilada, gracias a la estricta supervisión que mi hermano le tenía, la descubrió teniendo una cita con Doménico, el ex novio de Irene, ella inocente de todo, pero el muy bastardo quería vengarse de mí, usando a mi dulce y tonta Eva.
Yo aún tenía que tener un encuentro con e