Tres años después.
Máximo.
Todo estaba oscuro, apenas una luz tenue daba sobre el escenario. Había algo en el ambiente que se sentía nostalgico y a la vez emocionante.
—Irene Bencomo —dijo el maestro de ceremonia.
Ella se levantó y caminó hacia el centro del escenario en el auditorio a recibir su título por su maestría en neonatología. Su rostro reflejaba la satisfacción de un logro que había deseado desde hacía tiempo.
Sentí el pecho hinchado de felicidad y orgullo.
—Mira a mami, saluda,